martes, 12 de septiembre de 2017

12 de septiembre, sí sePtiembre

Soy intolerante al dolor. Ahora mismo  quiero llorar, tengo un dolor muy fuerte en la cintura que no logro detectar si son los riñones o un mal movimiento, espasmo muscular. Quiero a mi madre ahora mismo. Agonizo. Sufro de hipocondría y otros males contemporáneos. Dame ese remedio. No me leas el prospecto que seguro empiezo a generar los efectos secundarios. Agonizo. ¡Ahhh! Soy intolerante al dolor físico. Prefiero mil veces que me duela el corazón, mi alma, que ya están curtidos y acostumbrados a las puñaladas, no así mi cuerpo. Mi vehículo de un metro cincuenta y monedas que se desplaza por ese trozo de tierra. Estoy en una cafetería. Voy a pedir más café y voy a quedar más acelerada, para así olvidarme de este dolor y empezar a pensar como calmar mis nervios, mi ansiedad. En fín, mi neurosis.

Si muero, acordate de regar las plantas. De donar toda mi ropa. De regalarle libros a mi hermana. De leer en voz alta alguno de mis poemas. Y de tomar mucho pero mucho vino.

2 comentarios: