domingo, 21 de febrero de 2021

I

Una piba le pregunta al mozo si el trago Jumanji es rico, le responde que no sabe pero la gente que lo pide le gusta. Le da el ok y sigue atendiendo mesas. Mientras yo pienso que todavía nos debemos una noche porque aquella nos dormimos apenas llegamos a tu colchón. A la mañana siguiente cuando llegué a casa, dormí diecisiete horas, interrumpidas para ir al baño y comer un pedazo de pan duro que había en mi cocina. Algunas veces sigo con mi sueño utópico que puede haber un mundo mejor mientras éste se me desmorona en las manos y lloro como niña en un rincón. Ya pisé los lugares más hostiles y hermosos de Montevideo, ya volví a comer carne y volví a ser vegetariana, ya me volví a embriagar con culpa, ya estuve en silencio y en ruido, ya lo transforme en loop. El aroma que sube por la calle Durazno y choca Convención me devuelve un poco de paz mental entre tanto remolino de emociones. Será que nos vemos mañana? El frío aparece cuando una olvida y mi cuerpo siempre está caliente.

Los felices. Lxs felices.

Odio a las personas felices. Las repudio con todo mi ser. Repudio su manera de encarar la vida y como la experimentan. Un minuto de mi vida desperdicio cuando intentar conectar con mi mirada perdida, melancólica, en llamas. No soporto ver sus rostros de felicidad tomando una foto del atardecer de mi calle, ¿qué tiene? ¿qué le ven? Es un atardecer más, mierda. El mundo es un espanto y los felices más. "Dame más vino, que la vida es nada."

martes, 20 de octubre de 2020

Monólogo.

Espejo. Monólogo frente al espejo.

Hola, cómo estás?
Nada, estuve pensando en vos. Hace tiempo que no hablamos, frente a frente. Nada, quería saber como andabas, en que andabas. Si seguís con tus proyectos, con tus ganas de conocer y vivir en Barcelona. Siguen los ataques de pánico? Si dormís bien de noche... Por acá sigue todo más o menos igual desde que dejamos de hablarnos, bueno, en realidad no. Han cambiado muchas cosas. Me mudé, sí, por cuarta vez desde la casa de mi abuela. Ya sabés, nunca fueron fáciles las convivencias y también, aunque soy muy Tierra también soy muy aire, más bien viento, más bien agua y necesito moverme, movimiento, sino siento que muero. Ya sabés todos los lugares y ningún lugar es el mío, sigo esperando/creando mi casa que ya va a llegar. Esa que siempre te conté e imaginamos alguna vez. La casita antigua de que siempre hablamos, repleta de cuartos donde pueda albergar a todxs lxs amigxs, a todxs lxs fantasmas en armonía, mil gatxs, y donde la azotea sea tan grande como la casa y por fin no se me mueran las plantas. Uff, que fastidio lo de las plantas! A vos también se te morían. Se te siguen muriendo como a mí? El otro día pasé por esa callecita que tanto nos gusta, nos gustaba, me gusta, bueno, no sé, a mí me sigue gustando y se me vinieron tantas imágenes, recuerdos, canciones, frases. Te acordás de cuál te digo? Bueno, viste que sigo verborragica como siempre y me cuesta un montón concentrarme en un solo tema, el cerebro me sigue disparando una cosa con la otra. Por ejemplo, ahora con lo de la callecita y los recuerdos, las imágenes se me vino arroz con leche, que siempre fue una caricia para nuestra panza. Directo a cuando vivía con la abuela y estaba triste o mal de amores y la abuela me hacía avena o arroz con leche para que "por lo menos tenga algo en el estómago". Sigo verborragica y se me sigue trabando un poco la lengua cuando hablo, porque la ansiedad que manejo es increíble, igual estoy aprendiendo hablar más despacio y a enojarme un poco menos como vos me dijiste más de una vez. Lo estoy intentando, no soy una mujer nueva, todo lo contrario, empecé terapia y me tiene en la orilla revolcandome con las emociones. Y ya sabés lo que me cuesta revolcarme en ellas, ahora estoy aprendiendo a abrazarlas un poco más, con un poco más de dulzura y dejar que otrxs abracen también. Vos nunca fuiste de abrazar, ahora que recuerdo! Cómo te costaba el abrazo! Yo, sin embargo, ahora abrazo, adoro el abrazo, lo fui aprendiendo con el tiempo y gracias a dos grandes amigas. Seguís con tus proyectos en mente y poco en acción? Ja, perdón! Es que siempre soñaste con los ojos bien abiertos pero te cuesta un montón llevarlos a cabo. O por miedo. Siempre tuviste miedo. En eso creo que seguro seguimos iguales. Y con lo del insomnio seguro que también. Lo que te costó contarme todo eso que tenías guardado bien adentro tuyo, me acuerdo que dijimos que era como que estaba en una cajita adentro de una cajita, adentro de una cajita, cual mamushka y le pusimos a todo eso cajimushka. Recuerdo también que fue en una noche de gran insomnio. Por lo menos esa noche se liberó toda una información para ser lo que somos un poco hoy...

Todo esto fue escrito para mi otrx yo.

miércoles, 1 de abril de 2020

caminar libre querida FORTUNA. nueva versión de Ida Vitale.

Ida Vitale escribió Fortuna.
El poema estaba por la casa impreso en un hoja A4. Hice otra versión del mismo, en forma de collage y quedó algo así;

Caminar libre
Querida
Fortuna
Ni más ni menos
Ser humana y mujer
Disfrutar del error
Descubir por ti misma
Existir
Oír leer música
Limaduras de hierro
Entrar la mirada
Hablar
Que pongan la sangre
En el puente de
SER OTRO SER
Y no admitir palabras en iglesias

miércoles, 26 de septiembre de 2018

También.

Sí, es verdad
que soy extremadamente atropellada
y llevo puesto hasta la brisa que recorre
toda mi casa.
Es verdad
que tengo el sueño liviano
como una pluma,
y denso como Avenida dieciocho de Julio a las diecinueve horas.
Que me despierto enredada entre las sábanas
y los mambos
que dejé colocados sobre la almohada.
Sí, es verdad
que no se me entiende cuando hablo
excepto cuando estoy gritando mi verdad.
Que se me traba la lengua,
que me expreso mejor escribiendo-te.
Que el whisky desata mi ira.
Que mis ojos son grandes,
porque no me quiero perder de nada
y que se expanden cuando cogemos.
Sí, es verdad
que me quejo mucho.
Que soy una caldera hirviendo.
Que me gustan los cambios
con el mismo miedo que los transcurro.
Que siempre voy a querer café.
Que postergo todo.
Inclusive, la vida que deseo.
Sí, es verdad
que estoy repleta de errores.
Que me reprimo el cariño que siento.
Que me cuesta el expresar.
Pero también es verdad,
que te pienso por las noches.
Que te dejo un lugarcito en este colchón deteriorado de una plaza.
También es verdad
que en algún desayuno,
te pensadesayuné.
Que espero tu mensaje.
Que tengo borradores
con declaraciones de amor.
Porque también es verdad
que aunque siempre me la juego
y voy de frente
también tengo miedo.
Acercarme.
Y que me sople el viento.
O que me soples vos.
O que el viento te sople.
Porque también es verdad,
que te quiero.
Que disfruto tu compañía.
Que me encanta cuando cogemos.
Que alguna vez
te nombré
en algún sueño.
Y en medio de Avenida dieciocho de Julio pleno diecinueve horas.

miércoles, 11 de julio de 2018

Frío. Dudas. Rulos. Horizonte. Respuestas. Preguntas. Hambre

Mis labios se agrietan con el frío
con el frío me nacen las dudas
las dudas me entreveran los rulos
los rulos están mirando el horizonte
en el horizonte espero
espero las respuestas que me pregunto
me pregunto y nunca encuentro las respuestas, sino más preguntas
más preguntas?
sí, más preguntas
me preguntás si tengo hambre
hambre de vivir, te contesto

sábado, 25 de noviembre de 2017

Canción navideña.

Nuestro amor
me da tanta pena
como una canción navideña.
Nuestro amor
me da tanta pena
como los vasos de plástico
a la salida del boliche.
Nuestro amor
me da tanta pena
como el amanecer y el sol
después de una fiesta.
Nuestro amor
me da tanta pena
como a ese abuelo que nunca visitan.
Nuestro amor
me da tanta pena
como los reclames de la tv
los fines de semana.
Nuestro amor
me da tanta pena
como pueblo chico.
Nuestro amor
me da tanta pena
como la mirada de un perro cocker.
Nuestro amor
me da tanta pena
como los domingos siete pm.
Nuestro amor
me da tanta pena
como la gente que trabaja en oficina.
Nuestro amor
me da tanta pena
como la comida que sobra en los cumpleaños.
Nuestro amor
me da tanta pena
como todas tus melodías.
Nuestro amor
me da tanta pena
como escuchar Charly García.
Nuestro amor
me da tanta pena
como los trajes y corbatas.
Nuestro amor
me da tanta pena
como saber que hay tantos sitios
que no conoceré.
Nuestro amor,
me da tanta pena
como el olor a encierro
de las casas de los ancianos.
Nuestro amor
me da tanta pena
como los bares viejos,
las casas abandonadas,
el andar pausado de quien espera,
la música clásica,
las películas independientes,
que aunque me encanta,
me da pena.
Como nuestro amor,
que me da
pena.