martes, 2 de agosto de 2016

la pausita Della espera

domingo, 10:45 am, invierno 2016
.nota del celular.

mientras espero a mi compinche en un bar, clásico y vivido por muchos, bebo café & grapamiel, buenos amigos, y mientras veo a la gente pasar y pasear, y mientras escucho a la gente hablar entre ellas o solas, escucho de la mesa de atrás "...nos vemos pero como amigos..." quedo sorprendida, porque si bien no recuerdo con exactitud su rostro, si su mirada, perdida, triste, aire de soledad, porque está muy borracho desde la madrugada ¿o recién empezó? porque mis costumbres uruguayas y mi sol en virgo no me permite ver más allá y yo no doy nada por este señor pero alguien reclama su presencia, su calor, y claro, estamos en invierno, el frío te penetra los huesos y se lleva tu alma si te dejas estar, porque la gente además de whisky, grapamiel o vino necesita acurrucarse en los brazos de otro y así, esperar la primavera
recordatorio evolutivo: uno también es la gente

pa nic

irse, salirse, huirse vez en cuando y perderse a la deriva total, sin brújula, sin mapa ni guía que acompañe,
en estados de vigilia redactar,
dudar de sus propias sombras y de sus propias luces,
enredarse con sus propias telarañas,
esconderse entre la muchedumbre,
escabullirse en el delirio de la duda existencial, tan puta tan necesaria,
beber todo el vino y vomitar todas las palabras que quieran salir, catarsis estomacal, la verborragia misma lo llevará a un sueño dulce y pesado, entre agua salada y ojeras que abrigará con un saco prestado, estará así varias estaciones,
hundirse,
hundirse bien hondo, tocar fondo sin anestesia, sin clavo de olor, sin romero que calme
incorporarse,
viéndose al espejo más fuerte y débil que nunca, tan opuestos como necesarios, entendiendo que es y ya, que ni bueno ni malo, que es, del verbo SER, tan cliché como olvidado
de músculos relajados usted puede volver a caminar
sostener sus ideales si sirven para el bien de alguien más, mostrarse tal cual SER,
tomar su corazón en la mano y mostrarlo a la entera humanidad, no importa si se lo ametrallan mil veces, vuélvalo a mostrar!
ocultarlo, JAMÁS!

reiterar la huida tantas veces le sea necesario y volver a comenzar.